lunes, 13 de septiembre de 2010

-2 semanas



Ya llega el momento, estamos en ese punto de no retorno donde empezamos a pensar que una maleta de veinte Kg. no va a ser suficiente para dos personas, teniendo en cuenta que mis zapatos ya pesan todo lo que me pertenece de equipaje. Como si de una putilla rubia de nueva york adicta a los Blanik con el mentón del tamaño de Normandía y perfil de cuarto menguante rematado con cierta berruga incolora por la base se tratáse.

En fin, alusiones despectivas a Sarah Jessica Parker aparte, llega un momento en que uno se da cuenta de lo cerca que está la despedida. Sin ir mas lejos ayer mismo mi madre me encargó una ardua tarea, unas instrucciones para poner el DVD. Puede parecer absurdo, pero no deja de ser una simbólica carta de despedida...